Atraco al Barça en Sevilla
Bernardino González Vázquez acertó ayer en el primer gol del Barça (no era fuera de juego de Zambrotta), y también en el penalty a Ronaldinho y la consiguiente expulsión de Aitor Ocio en el minuto 28 del Sevilla 2 - Barça 1.
El público empezó a pitarle desasosegadamente, como suelen hacer en el Pizjuán (¿para qué mentir?: eso también se hace en cualquier campo de primera...) y el colegiado, del Comité Gallego, decidió expulsar a Giuly (aún no sabemos por qué) y más tarde a Zambrotta (sic). Para más inri, el segundo gol del Sevilla viene de una falta que no es, y en la primera parte el colegiado se comió un penalty clarísimo por empujón a Zambrotta.
En fin, un árbitro tiene que ser mediador, pero este hombre no es la primera vez que se deja influir por cuatro pitidos y dos insultos. Por eso, este año, con él siempre gana el de casa. Por eso, con la presión con que se juega en España, González Vázquez no debería ser árbitro de primera.
